Edurne Herrán

Bat-burqa / Uni(versal) forms

© Edurne Herrán, 2012
Bat-burqa / Uni(versal)forms


En esta serie de trabajos investigo sobre el sometimiento a los dictados de la moda, la estética como criterio subjetivo e inconsciente, los límites socioeconómicos y las presiones psicológicas o religiosas a las que nos vemos expuestos.

Dictado significa mandato, normativa tácita impuesta por el orden establecido, reglamentación que debe ser respetada y obedecida. ¿Cómo puede ser que nosotros, personas que nos preciamos de críticas, individuos de buen gusto, libres y autónomos, inmunes al bombardeo publicitario, podamos someternos dócilmente a las arbitrarias indicaciones de la moda? Lo más incomprensible es el cambio de criterio estético que se aprecia en nosotros mismos en períodos de tiempo increíblemente cortos. Lo que antes nos parecía espantoso, en muy poco tiempo lo podemos hallar atractivo y hasta podemos ponérnoslo y vernos bien.

La moda se genera a base de un proceso de alternancia entre imitación e innovación, entre uniformidad y cambio; estas fases no se corresponden con un principio de utilidad. Por medio de la imitación, el grupo menos favorecido económicamente trata de reafirmar su paridad con el grupo más pudiente copiando su aspecto exterior.

El sometimiento a los preceptos de la moda plantea el desafío de tener que conciliar las opciones de la libertad individual con la necesidad de conformidad social y de pertenencia al grupo. Nuestro vestuario forma parte de nuestro lenguaje y nos presenta ante la sociedad. La conformidad social obtiene como recompensa un falso sentido de seguridad y una sensación de poder externo, y confiere el salvoconducto para la pertenencia al grupo.